Himnos de la noche.
Himnos a la noche. Novalis. Ediciones Coyoacán. AÑORANZA DE LA MUERTE. Descender al seno de la tierra... Descender al seno de la tierra, lejos del reino de la luz, el golpe salvaje y el furor doloroso son señal de un viaje feliz. Pronto llegamos en la barca estrecha a la ribera del cielo. Alabada sea la noche eterna, alabado el eterno sueño. El día nos dio calor y la pena larga nos marchitó. No deseamos ya las tierras extranjeras queremos ir a la casa del padre. Qué debemos hacer en este mundo con nuestra lealtad y nuestro amor. Lo viejo se posterga, qué será pues lo nuevo, ¡oh!, solo y conturbado está quien ardiente y devoto ama el tiempo pasado. El tiempo pasado es que los pensamientos ardían claros en llamas elevadas. Los hombres aún reconocían el rostro y la mano del padre. Con alto sentimiento, ingenuamente alguno todavía se asemejó a su imagen primera. El tiempo pasado en que aún brillaban estirpes prístinas y floridas y los niños pedían para el reino de los cielos tortura y muer...